¿Fake news en medios tradicionales online?
En el Día de Internet Segura 2021, “Safer Internet Day” (SID, por sus siglas en inglés), el Govern de les Illes Balears ha lanzado la campaña "Que no nos la cuelen", dirigida específicamente a un público infantil y juvenil, con el objetivo, según afirman en la página web creada para difundir el proyecto, de "aportar elementos informativos y formativos para el fomento del pensamiento crítico y las habilidades informacionales con el fin de aumentar el conocimiento de los jóvenes sobre la gestión de la información y protegerlos de la información fabricada (fake news) en la Red".
Con el lema "Que no nos la cuelen" han realizado muy buenos elementos de comunicación:
- Un video con entrevistas a personas expertas en distintos ámbitos en el que se dan algunas pistas de cómo detectar noticias falsas en sus respectivos sectores (social, laboral, nutrición y salud, etc.)
- Otro audiovisual, éste animado, dirigido a niños y niñas de entre 6 y 10 años.
- Diversas infografías sobre cómo nos manipulan los medios y cómo detectar noticias falsas.
Personalmente, utilicé este material en una clase con alumnado de segundo de ESO y todo esto dio lugar a un debate muy interesante sobre la percepción que tienen de las "noticias fabricadas" y que reveló una excesiva seguridad en ellos mismos a la hora de distinguir noticias verdaderas de falsas, que luego se puso en evidencia al ver diversos casos reales.
Concretamente, analizamos las noticias publicitarias que, sin identificarse como publicidad ni identificar a los anunciantes -tal y como establece la Ley de Publicidad española- ni entrecomillar afirmaciones, se cuelan -bueno, este verbo es demasiado complaciente- en periódicos tradicionales online, medios que deberían ser, y así los defiendo siempre, los garantes de la autenticidad de las noticias.
Así se lo expliqué a los chavales: en los diarios tradicionales -tanto en papel como online- trabajan unos profesionales de la información que se llaman periodistas. Estas personas están formadas para ofrecer noticias, artículos y reportajes con el objetivo de dar a conocer hechos de actualidad. Entre sus cometidos está analizar los datos y contrastar la información, que siempre debe provenir de fuentes sólidas y fiables, antes de transmitírselos a sus lectores o audiencias.
En general, estos profesionales hacen lo que pueden en las circunstancias de recorte de plantillas que llevan prolongándose desde hace años, e intentan cumplir su código deontológico para llenar, una persona, espacios en los que antes trabajaban tres. Por eso, en general, y sin renunciar al espíritu crítico que debemos tener, podemos suponer que las noticias que se publican en estos periódicos no son fake news.
No obstante, el hecho de que las pseudo-noticias publicitarias se mezclen, sin identificar su naturaleza, con las que redactan los periodistas, podrían comprometer la reputación de los propios medios. De hecho, en los últimos meses muchos medios se han apresurado a poner, junto a estas informaciones, la palabra "patrocinado", la expresión "enlaces patrocinados" o el nombre del anunciante.
Así pues, urge continuar la auto-regulación de los periódicos en este sentido. Está claro que hay que aceptar estas inserciones, que son una fuente de ingresos legítima y alternativa a la publicidad tradicional, pero siempre dejando claro al lector (bien mediante recursos gráficos, o utilizando específicamente la palabra "publicidad") que son informaciones diferentes a las noticias de producción propia o de agencias.
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